TAPONAMIENTO CARDÍACO POR EFUSIÓN PERICÁRDICA HEMORRÁGICA SECUNDARIO A HEMANGIOSARCOMA (PRIMERA PARTE)

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ANTECEDENTES:

El aumento de la presión dentro del pericardio como consecuencia de un derrame o hemorragia conduce al denominado taponamiento cardíaco, que causa una disminución en el gasto cardiaco e insuficiencia cardíaca congestiva derecha (compromiso de la distensibilidad cardiaca, reducción de llenado diastólico, disminución del volumen de eyección), que se intenta compensar con taquicardia pero que puede comprometer aún más el gasto cardiaco, precipitando la aparición de arritmias cardíacas y disminuyendo el flujo sanguíneo coronario.

El taponamiento cardíaco se produce por:

  • Neoplasias en la base del corazón
  • Hemangiosarcoma del lado derecho
  • Efusión pericárdica idiopática

Entre los tumores primarios cardiacos encontramos: hemangiosarcoma, quemodectoma, condroma, condrosarcoma, fibroma, fibrosarcoma, tumor de células de la granulosa, hemangioma, mioma, rabdomiosarcoma, teratoma, la edad de presentación es más frecuente en pacientes de más de siete años

SIGNOLOGIA CLÍNICA:

Una anamnesis detallada y un cuidadoso examen físico son básicos, pero es necesario llevar a cabo otras técnicas diagnósticas auxiliares como radiología, ecocardiografía, pericardiocentesis y evaluación del líquido pericárdico.

Los signos que presentan estos pacientes son secundarios a insuficiencia cardíaca provocada por el incremento de presión intrapericárdica, principalmente encontramos:

  • Taquicardia
  • Sonidos cardíacos amortiguados
  • Pulso arterial débil
  • Aumento de pulso yugular
  • Disminución del tiempo de llenado capilar
  • Hepatomegalia
  • Ascitis (contenido proteico de medio a alto)

ESTUDIOS COMPLEMENTARIOS:

Generalmente en los estudios radiológicos se aprecia una silueta cardíaca agrandada y de forma globosa, puede haber desplazamiento dorsal de la tráquea en casos de derrame pericárdico severo o de tumores en la base del corazón. También se menciona un ensanchamiento de la vena cava caudal, pero este hallazgo no es específico de esta patología. En la electrocardiografía los hallazgos encontrados no son diagnósticos, solo se observan comúnmente complejos QRS de baja amplitud. La ecocardiografía, al ser una técnica no invasiva, rápida y segura, ha sobrepasado a las demás técnicas diagnósticas para derrame pericárdico, ofreciendo una seguridad diagnóstica del 90%. Se pueden detectar derrames pericárdicos de tan sólo 15-20 ml, en algunas ocasiones puede confundirse con derrame pleural, agrandamiento del atrio izquierdo o dilatación del seno carotídeo. La ecocardiografía también sirve en un 40% para la detección de masas cardíacas. Otra técnica diagnóstica es la pericardiocentesis, en la cual se obtiene líquido. Se debe realizar bajo monitoreo electrocardiográfico constante por el peligro de desarrollar arritmias. Puede haber falsos positivos al puncionar el atrio derecho. La distinción entre líquido de derrame y sangre es mediante el conteo celular (hematocrito), de la muestra obtenida con una muestra sanguínea periférica. Las complicaciones de la pericardiocentesis son el provocar hemopericardio, laceraciones del corazón o pulmones y la generación de arritmias. La muestra de líquido debe enviarse al laboratorio para realizar citología y descartar procesos neoplásicos, aunque no es completamente determinante; para realizar cultivos bacteriológicos en caso de sospechar causas infecciosas y para análisis citoquímico.

La ecocardiografía es el método más sensible y específico para el diagnóstico de taponamiento cardiaco; es decir nos permite observar la presencia del colapso del atrio derecho en tele diástole. Las mejores proyecciones para observar el colapso del atrio derecho es la proyección paraesternal derecha eje largo y la proyección izquierda apical y craneal. A veces el derrame pericárdico puede ser debido a micro metástasis que no pueden identificarse con la ecocardiografía por lo que una ecografía abdominal es siempre de interés.

TRATAMIENTO

El objetivo inmediato en un hemopericardio es reducir de forma rápida la presión intrapericárdica para disminuir los signos de tamponada cardiaca, siendo la única medida la pericardiocentesis preferentemente ecoguiada. Si existe una masa cardiaca sangrante el tratamiento de elección seria la pericardiocentesis solo para aliviar el taponamiento cardíaco con el propósito de estabilizarlo para un tratamiento quirúrgico urgente.

Si se quiere dar un tratamiento médico para la insuficiencia cardíaca derecha hay que empezarlo después de la pericardiocentesis; está totalmente contraindicado iniciar tratamiento diurético o vasodilatador antes de la pericardiocentesis, ya que la presión venosa elevada es imprescindible para mantener el llenado del atrio y/o ventrículo derechos colapsados por la elevada presión intrapericárdica. Si damos diurético o vasodilatador el volumen de eyección caerá repentinamente al reducir la presión venosa determinando la presencia de colapso, sincope o muerte repentina.

Se debe enviar de inmediato la muestra obtenida al cultivo bacteriológico, además de realizar citología, con para tratar de establecer el diagnostico presuntivo en conjunto con los estudios de laboratorio previamente realizados y establecer de forma temprana tratamiento médico. En cuanto al tratamiento del derrame pericárdico idiopático, la administración de esteroides (prednisona, 1 mg/kg/día durante 2-3 semanas y dosis reductiva) después de la pericardiocentesis tiene un efecto curativo.

Se deberán realizar controles basados en la signología clínica del paciente, evaluando con ultrasonido la región pericárdica de forma individual entre 4 y 12 horas para evitar nuevamente formación de hemopericardio. En caso de que haya colecta de forma rápida es aconsejable tratamiento quirúrgico realizando pericadiectomia cuando nuestro paciente se encuentre estable, así mismo podemos realizar durante la cirugía una evaluación física en busca de cualquier alteración que podamos apreciar.

MVZ. CERT. José Ramón Gallegos V.

BIBLIOGRAFIA:

1.- Baines Stephen J. Manual de los Principios Quirúrgicos en Pequeños Animales. Primera edición en español. Editorial Lexus B. T. International. China. 2015

2.- Coutto, G.; Richard, N. Medicina Interna de Pequeños Animales. Segunda edición. Editorial Intermedica.

3.- Dobson James M. Manual de Oncología en Pequeños Animales. Tercera edición en español. Editorial Lexus B. T. International. China. 2014

4.- Ettinger, S.J, Feldman, E.C. Tratado de Medicina Interna Veterinaria Quinta edición. Colombia Intermedica ,2002.

5.- Fominaya García Adrián. Atlas de ecografía clínica abdominal en pequeñas especies. Primera edición. Editorial Inter-medic. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. 2010.

6.- Rodríguez José. Cirugía en la clínica de pequeños animales. Primera edición. Editorial Grupo Asís Biomedia. Zaragoza España. 2017.

7.- Soberano Martín. Oncología para Todos. Como tratar los tumores más frecuentes en perros y gatos en nuestros consultorios. primera edición Editorial Rayo León Guanajuato, México. 2016

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